Estuve a punto de ser carpintero como mi padre.
Mi historia profesional empieza un poco pronto. Tenía 15 años, acabó el curso y mi padre me dio dos opciones muy navarras: o madrugaba para ayudarle en la carpintería familiar… o me buscaba un trabajo, pero eso de estar de veraneo no podía ser. Yo algo tenía claro: entre tablones no me veía. Ese mismo día empecé como locutor sustituto en la radio municipal de mi pueblo.
Mi primera gran lección en la radio municipal.
La radio fue mi universidad. Estuve tres veranos metido en aquella emisora, haciendo programas, entrevistas, dando noticias… Me escuchaba sobre todo gente mayor, me paraban por la calle para comentar lo que había dicho —en un pueblo de 1.600, nos conocemos todos—. Llamaban para felicitar a sus nietos, pedían canciones, me contaban anécdotas y hasta su vida. Querían participar. Querían ser parte.
Y ahí lo vi claro: la comunicación no puede ser solo hablar. Tiene que ser bidireccional. Escuchar, responder, conectar.
Es tan importante el contenido como la forma de comunicar.
Ese primer año con 15 fue una cosa loca, aparte de estudiar se me ocurrió que el pueblo necesitaba una televisión, bueno, pues en noviembre de ese año la hice, una televisión semanal online por YouTube. Subíamos entrevistas, reportajes, monólogos, de todo. Hoy todo eso está borrado (menos mal), pero ahí aprendí lo que no enseñan en la universidad: comunicar es tener algo que decir y saber cómo contarlo para que te escuchen.


No soy politólogo: estudié cine.
Estudié cine, al final es comunicación, ¿no? Trabajé en películas, en anuncios para televisión, incluso lancé una webserie en internet. Muy típico no soy, ¿verdad? Me encantaba contar historias y ahora me gusta crearlas.
Con 22 años fundé Hauda Comunicación. Al principio, grabábamos vídeos, pero me di cuenta de que lo mío no era contar lo que ocurría, sino diseñar los escenarios para que esas cosas ocurrieran. Así que cambié el enfoque: estrategia, campañas, formación y consultoría política.
He ganado algunos premios.
En 2018 obtuvimos el premio navarro a mejor spot del año, con una campaña institucional para el Gobierno de Navarra. En 2024 gané el Napolitan a liderazgo joven en comunicación política en Washington DC. Es cierto que los premios te dan alegría y una pista de que lo estás haciendo bien, pero la clave es seguir creando buena comunicación, bien hecha y que consiga cambios en la sociedad.



Mi objetivo es que la ciudadanía se acerque a la política,
por eso la intento contar como si fuera una telenovela.
Las ‘lucecitas’ de Navidad
- Crónica Vasca
Las noticias de Herrero: The Guardian y La Vanguardia abandonan la red social X por su «toxicidad»
- esRadio
Aner Ansorena: «Gaur egun, komunikazio politikoak politikak baino indar handiagoa dauka»
- Berria
Un joven consultor de comunicación navarro recibe un prestigioso galardón en Washington DC
- Pamplona Actual
Estas son las claves para entender los resultados de las elecciones vascas
- Quédate - eitb